RISPERIDONA

RISPERIDONA






DESCRIPCION

La risperidona es un farmaco activo por via oral considerado como preimera opcion para el tratamiento de las psicosis. tambien es efecaz en el tratamiento del sindrome de la taurette prsente la ventaja sobre otros farmacos anipsicoticos de producir menos sintomas extrapiramidales y de no estar asociados al desarrollo de agranulitos .la forma inyectable intramuscular de la risperidona se utiliza esquizofrenos en los que es dificil la administracion oral.

FORMULA QUIMICA

C23H27FN402


MECANISMO DE ACCION

la risperidona es un antagonista selectivo monoaminérgico con una elevada afinidad frente a los receptores serotoninérgicos (5-HT2) y dopaminérgicos (D2). El tratamiento convencional de los síndrome psicóticos se basa en la teoría de que las vías dopaminérgicas hiperactivas contribuyen a las manifestaciones de la esquizofrenia y, por lo tanto, que el bloqueo de los receptores D2 debe aliviar, como de hecho ocurre, los síntomas de la enfermedad. Los antipsicóticos convencionales alivian los síntomas positivos de la esquizofrenia tales como las alucinaciones, delusiones y comportamientos erráticos, pero, al mismo tiempo el bloqueo D2 es responsable de la aparición de los síntomas extrapiramidales. Sin embargo, en la esquizofrenia también están implicadas vías serotoninérgicas y se considera que los efectos terapéuticos de la risperidona se deben a la combinación de sus efectos antagonistas de la dopamina y la serotonina. En efecto, algunos autores señalan que un exceso de dopamina en el sistema límbico es el responsable de los síntomas positivos de la esquizofrenia, que el bloqueo de la dopamina en el tracto mesocortical es el responsable de los efectos negativos y que, en las vía nerviosas que se proyectan desde la sustancia negra hasta el cuerpo estriado es la que produce los síntomas extrapiramidales. Al antagonizar los efectos de la dopamina en estas tres áreas, los antipsicóticos convencionales alivian los síntomas positivos pero empeoran los síntomas negativos y producen los síntomas extrapiramidales. Por su parte, la risperidona antagoniza los receptores D2 pero sólo en el sistema límbico. En el tracto mesocortical la risperidona muestra un bloqueo serotoninérgico lo que ocasiona un exceso de dopamina y un aumento de la transmisión de esta neurotransmisor. Este exceso de dopamina eliminaría los síntomas negativos. Pero además, en las vías neuronales que van de la sustancia negra al cuerpo estriado, la risperidona no actúa sobre la dopamina, evitándose de esta manera los efectos extrapiramidales.

FARMACOCINETICA

la risperidona se administra por vía oral y por vía intramuscular. Después de una dosis, el fármaco se absorbe en su totalidad independientemente de la presencia o no de alimentos, alcanzándose las concentraciones máximas en el plasma en 1-2 horas. Tanto la risperidona como sus metabolitos se unen en gran proporción a las proteínas del plasma, siendo más elevadas las concentraciones de fármaco libre en los pacientes con enfermedades hepáticas. La risperidona es metabolizada por la isoenzima CYP 2D6 del citocromo hepático P450 y también por N-desalquilación. El metabolito más importante, la 9-hidroxi-risperidona es farmacológicamente tan eficaz como la misma risperidona. Los fármacos que inhiben o inducen la isoenzima CYP 2D6 pueden afectar la eficacia y la incidencia de reacciones adversas producidas por la risperidona.

La risperidona y su metabolito principal se distribuyen en la corteza frontal y el cuerpo estriado del cerebro siendo su semi-vida de permanencia en estos tejidos mayor que la semi-vida plasmática. La risperidona tiene una semi-vida plasmática de unas 3 horas mientras que la 9-hidroxi-risperidona tiene una semi-vida de 2 horas.

La risperidona se elimina principalmente por vía renal (90%), siendo excretada solo una pequeña cantidad con las heces. La disfunción renal representada por un aclaramiento de creatinina < 30 ml/min prolonga la eliminación de la risperidona y de su metabolito, por lo que las dosis se deben reducir en los pacientes renales.

INDICACIONES  Y POSOLOGIA

Tratamiento de desórdenes psicóticos (psicosis aguda, esquizofrenia, depresión psicótica):

Administración oral:

  • Adultos y adolescentes de > 15 años: se recomienda comenzar el tratamiento con dosis de 2 mg/día en una o dos administraciones. El día 2 esta dosis se puede aumentar a 4 mg en una o dos administraciones. El tercer día, aumentar a 6 mg. En algunos pacientes este escalado de dosis puede ser más lento. Los siguientes incrementos de las dosis, si fuesen necesarios, cada uno de 2 mg se deben realizar a intervalos semanales. No se ha demostrado que dosis por encima de los 6 mg/día aporten beneficios adicionales, mientras que puede aumentar el riesgo de síntomas extrapiramidales. En el caso de adoptarse la dosis de 8 mg/día, se recomienda dividir esta dosis en dos veces durante 2 o 3 días y luego, administrar una sola vez al día. No se recomiendan dosis superiores a los 8 mg/kg
  • Ancianos: inicialmente 0.5 mg dos veces al día aumentando la dosis en 0.5 mg cada dos días. Por encima de 1.5 mg/día, los incrementos se deben hacer a intervalos semanales.
  • Niños < 15: se desconoce la seguridad y eficacia de la risperidona en esta indicación

Administración intramuscular:

  • Adultos: La dosis recomendada es de 25 mg por vía i.m cada dos semanas. En algunos pacientes que no respondan a esta dosis, pueden administrarse 37.5 o 50 mg cada 2 semanas. No se han observado beneficios adicionales con dosis superiores a los 50 mg

 Tratamiento de alteraciones del comportamiento tales como agitación, agresión y psicosis producidos por alteraciones orgánicas cerebrales o demencia en pacientes geriátricos:

Administración oral:

  • Ancianos: iniciar el tratamiento con 0.5 mg dos veces al día. Si fuese necesario aumentar las dosis con incrementos de 0.5 mg una o dos veces al día. No se recomiendan dosis de 2 mg/día en 1 o 2 tomas cuando el anciano reside en su domicilio, si bien se pueden aumentar algo estas dosis cuando el paciente se encuentra en un residencia bajo control médico y se necesitan estas dosis para mantener o mejorar su estado funcional

 Tratamiento de la manía bipolar:

Administración oral:

  • Adultos: en la mayor parte de los estudios, la dosis inicial de risperidona fue de 2 o 3 mg una vez al día, aumentando progresivamente las dosis con incrementos de 1 o 2 mg/día. No se han estudiado dosis > 6 mg/día en esta indicación. No hay datos clínicos que avalen la eficacia de la risperidona a largo plazo, ya que los estudios realizados fueron de corta duración (3 semanas)

Tratamiento de los tics crónicos incluyendo el síndrome de la Tourette:

Administración oral:

  • Adolescentes y niños de > 11 años: en un estudio, unos niños con tics que no habían respondido a un tratamiento con clonidina o haloperidol fueron tratados con 0.5 mg de risperidona administrados a la hora de acostarse, aumentando las dosis en 0.5 mg cada 5 días hasta un máximo de 2.5 mg en dos veces. Todos los pacientes mostraron una mejoría de los síntomas en la escala de medición de la intensidad de los tics, con reducciones del 18 al 66% en esta escala.

 Tratamiento del autismo:

Administración oral:

  • Niños: se han utilizado varias dosificaciones, comenzando el tratamiento con 0.5 mg una vez al día a la hora de acostarse, aumentando la dosis en 0.5 mg cada 3 días ( mg/semana) hasta un máximo de 6 mg/día. En algunos estudios, las dosis medias que mostraron una respuesta óptimas fueron de 1.2 mg/día. En otros estudios, los niños de un peso inferior a los 20 kg iniciaron el tratamiento con 0.25 mg/día con incrementos de 0.5 mg cada 4 días, con un valor medio de 1.48 mg/día. Otros autores utilizan dosis basadas en el peso del paciente (p.ej. entre 0.01 y 0.06 mg/kg/día), administrando el fármaco por la mañana. Sin embargo, dada la variedad de los estudios no se han establecido pautas de tratamiento en esta indicación y no se han identificado las dosis mínimas efectivas.

Dosis máximas:

  • Adultos: 8 mg/día. En sujetos debilitados, pueden ser necesarias dosis menores
  • Ancianos: 4 mg/día, excepto en casos especiales
  • Adolescentes > 15 años : 8 mg/día. Los pacientes debilitados pueden requerir unas menores dosis diarias
  • Adolescentes < 15 años: se desconocen cuales son las dosis máximas
  • Niños: no se han evaluado la seguridad y eficacia de la risperidona en esta población

Pacientes con insuficiencia hepática: las dosis se deben reducir en estos pacientes. Se recomienda una dosis inicial de 0.5 mg dos veces al día, aumentando las dosis con incrementos de 0.5 mg dos veces al día mientras que sea bien tolerados. No se deben aumentar las dosis en más de 1.5 mg dos veces al día por semana.

Pacientes con insuficiencia renal: CrCl < 30 ml/min: se recomienda una dosis inicial de 0.5 mg dos veces al día. Aumentar las dosis con incrementos de 0.5 mg dos veces al día sin sobrepasar incrementos de 1.5 mg dos veces al día por semana.

Cuando la risperidona va a reemplazar a otros antipsicóticos, se recomienda si ello es posible, i nterrumpir de forma gradual el tratamiento previo, al mismo tiempo que se inicia la terapia con risperidona. Se debe evaluar periódicamente la necesidad de continuar con la medicación antiparkinsoniana preexistente.

CONTRAINDICACIONES Y PRECAUCIONES

Las autoridades sanitarias señalan que los ancianos con demencia psicogénica tratados con fármacos antipsicóticos como la risperidona tienen un mayor riesgo de muerte en comparación el placebo. Los resultados de varios estudios clínicos controlados por placebo en ancianos con demencia, de una duración de 10 semanas, demuestran que los pacientes tratados con el fármaco tienen un riesgo de muerte del 1.6 a 1.7 veces mayor que los tratados con placebo. Aunque las causas de la muerte en los sujetos tratados con risperidona fueron variables, en la mayor parte de los casos fueron debidas a infecciones (neumonía) o insuficiencia cardíaca. No esta aprobado el uso de la risperidona en pacientes con psicosis demencial.

La risperidona está contraindicada en aquellos pacientes que hayan mostrado hipersensibilidad al fármaco o a cualquiera de los componentes de su formulación.

Debido al bloqueo a-adrenérgico, la risperidona inhibe los mecanismos vasoconstrictores y puede producir vasodilatación. El resultado es una reducción de las resistencias periféricas y una reducción de la presión arterial, en particular la ortostática. Por este motivo, la risperidona se debe utilizar con precaución en pacientes con hipotensión preexistente o con enfermedades cerebrovasculares. También se debe usar con cautela en pacientes con enfermedades cardiovasculares, historia de isquemia o de infarto o anormalidades de la conducción. Algunas condiciones que pueden predisponer a la hipotensión son la hipovolemia y la deshidratación. En estos casos se deben extremar las precauciones y, si se produce hipotensión, reducir las dosis.

Como ocurre en todos los casos de esquizofrenia, es posible un aumento de la idea de suicidio en los pacientes tratados con risperidona. Se recomienda una estrecha supervisión de los pacientes y el control de la medicación.

La risperidona se debe utilizar con precaución en los pacientes con enfermedad de Parkinson debido a la posibilidad de que se manifiesten efectos extrapiramidales.

En los estudios clínicos realizados la incidencia de convulsiones asociadas a la risperidona fue inferior al 0.3%. Sin embargo, el fabricante recomienda precaución al administrar risperidona a pacientes epilépticos o con tumores cerebrales.

Las propiedades antieméticas de la risperidona pueden enmascarar algunas enfermedades del tracto digestivo como por ejemplo una obstrucción. Por otra parte la risperidona ha sido asociado a alteraciones de la motilidad esofágica y se han dado casos de neumonía por aspiración del contenido gástrico. Por este motivo se recomienda una estrecha la vigilancia de los pacientes con disfunción esofágica.

Aunque no existen evidencias que relacionen la administración crónica de risperidona con la tumoricidad, el aumento de los niveles plasmáticos de prolactina producido por el antagonismo de los receptores dopaminérgicos, se ha observado un aumento de las neoplasias mamarias en las ratas. Como el cáncer de mama es dependiente de la prolactina en un 30% de los casos, se deberá utilizar la risperidona con precaución en pacientes con este tipo de cáncer.

La risperidona se clasifica dentro de la categoría C de riesgo en el embarazo. Se desconoce si el uso de este fármaco es seguro durante el embarazo, aunque los estudios en animales no han puesto de manifiesto efectos teratogénicos o mutagénicos. Sin embargo, la risperidona atraviesa la barrera placentaria y ha mostrado aumentar la mortalidad post-natal en los animales de laboratorio. No se recomienda el uso de la risperidona durante el embarazo a menos de que los beneficios para la madre superen los posibles riesgos para el feto.

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